Las posibilidades de explotación de gran cantidad de información que ha supuesto la llegada del Big Data está contribuyendo a plantear una auténtica revolución a la hora de gestionar la información de crisis en todas sus fases. Un asunto que ya abordaré con más detalle y que por si mismo casi da para un libro. Del mundo del Big Data podemos desgajar una pequeña área que se viene denominando como periodismo de sensores ¿Qué es esto? El internet de las Cosas IoT (Internet of Things) permite que las máquinas interactúen con nosotros y nosotros con ellas. Puertas, luces, vehículos, semáforos, neveras, wearables, todo está conectado, pero además muchas de ellas disponen de diferentes sensores. Pues bien, imaginemos que, a un coste muy reducido, podemos tener una placa base con un sensor conectada con un ordenador o una Tablet que está recogiendo información de su entorno y compartiéndola de manera sincrónica. Es decir tecnología M2M (máquina a máquina). Dejemos de imaginar, eso existe, está al alcance de cualquiera y permite ya realizar periodismo de sensores. Cambia el patrón del consumo del usuario (user-aware). Miremos más allá ¿Qué tal si lo aplicamos a la detección de alertas en una plataforma de gestión de crisis digitalizada tipo SOS Works?

Pero definamos primero qué es el periodismo de sensores (Sensor Journalism). Sería aquella parte del periodismo de datos que centra la recogida de información en hardware de bajo coste (habitualmente open source) que está conectado a un sensor que recoge información de su entorno. Esos serán procesados o compartidos de manera sincrónica por internet. Y además con el análisis y la interpretación de datos podremos crear narraciones de tipo periodístico.

 

Sensor arduino

Sensor de gas sobre placa base Arduino

Periodismo de sensores en la industria

Imaginémonos que el incendio que lamentablemente quemó la nave de Campofrio en Burgos en 2014 hubiera afectado al depósito de amoniaco y se hubiera producido una brusca emisión de sustancia en el entorno que pudiera afectar a una parte importante de la población.

Es probable que las autoridades tardasen bastante tiempo en calcular las concentraciones de sustancia en el entorno y el nivel de riesgo. Es más, es probable que tardasen aún más en comunicarlo. Pues bien, obtener esos datos es muy sencillo. Soló hace falta una placa base de Arduino y un sensor de este u otro tipo que detecte las sustancias que nos interesen. Lo conectamos a nuestro ordenador y listo. Ya podemos explotar la información. Esto ya se hace de manera colaborativa. Un ejemplo es el proyecto Air Quality Egg. Confluencia entre sensores y Crowdsourcing.

Egg1

 

Egg2

 

Visto lo visto si cualquiera puede acceder en tiempo real a la información y es capaz de viralizarla de la forma adecuada empezamos a tener un problema en la gestión de la crisis.

Cambio de paradigma en la gestión de crisis

Es evidente que la llegada de la las redes sociales supone un cambio de paradigma en el modelo de comunicación de las organizaciones y administraciones con sus stakeholders. Todos los públicos pueden hablar y todos pueden influir, pero es que además ahora todos pueden monitorizar  su entorno a unos precios irrisorios. Se produce por lo tanto un segundo escalón de empoderamiento que nos debe hacer reflexionar.

Tengamos en cuenta además que ,cómo se pudo comprobar por un taller realizado en 2013 por el Centro Tow entre periodistas, investigadores y tecnólogos, la mayoría quería usar de forma esencial el periodismo con sensores para obtener datos sobre el medio ambiente, con el fin de encontrar problemas. El ejemplo más común fue la vigilancia de la contaminación cerca de las instalaciones industriales.

Si en enmedio de una crisis, cualquier persona o institución con influencia, puede obtener datos del comportamiento de una nube tóxica y acreditar su validez, parece un poco absurdo que sea la industria o la propia administración la última en aportar esa información a rebufo de los acontecimientos.

Soluciones 3.0

Mi planteamiento es este caso es, como siempre liderar el proceso informativo y la conversación en redes sociales. No dejemos que otros hablen de nuestra marca por nosotros. Y además busquemos el lado positivo, que lo tiene. El hecho de poder minitorizar en tiempo real las condiciones del entorno puede ser muy interesante para que las propias industrias y la administración, por ejemplo, caminen hace un comportamiento de mayor transparencia sobre su actividad y de mayor responsabilidad con los ciudadanos, los trabajadores, los clientes y el medio ambiente. Así que instalemos nuestra propia red de sensores y ofrezcamos la información a nuestra comunidad antes de que llegue la crisis. Igual, si hacemos todo bien, no se presenta nunca.

Hagamos además que esos sensores se sumen a los humanos y conectémoslos con una plataforma digital de crisis que tiene precargados los procedimientos de gestión de crisis. La automatización del proceso nos permitirá, como hace SOS Works, ganar un tiempo vital.

Como dice el profesor José Luis Orihuela hay que incorporar desarrolladores en las redacciones y en los proyectos periodísticos, y por otra parte hay que mejorar las destrezas de los estudiantes de comunicación en el ámbito de la programación informática y el análisis de y la visualización de datos”.

Añadiría que esto hay que hacerlo también en el mundo de la gestión del riesgo y en el de la comunicación corporativa.

¿Tú qué opinas?

Luis Serrano

Director área de Crisis

Madrid